viernes 4 de junio de 2010

Discriminación perruna

Las últimas noticias sobre perros que han atacado a niños vuelven a conseguir que muchos propietarios de perros de un tamaño mediano grande nos sintamos discriminados. Ya lo he notado esta misma mañana cuando he salido a la calle con el perro. Miradas de odio hacia el perro que luego se elevan hasta mi cara, madres que cruzan de acera (esto es muy habitual), y viejas que cogen en brazos a su perro miniatura para que el mio no se lo coma. Casi nunca paseo por la ciudad, principalmente porque no me gusta, aunque también porque siempre me siento discriminada por tener un perro grande. Pero hay veces que por la falta de tiempo u otros motivos no tengo más remedio que darle una vuelta por el vecindario. Entiendo que puede haber gente que le tenga miedo a los perros, como a otras cosas, yo le tengo pánico a los autobuses (y no es coña) pero no por eso miro con odio o asco a quien los utiliza habitualmente. Simplemente me mantengo alejada de ellos en lo que me sea posible. Lo de las madres que se cambian de acera cuando me ven también lo respeto, por supuesto el miedo es libre y más cuando entra en juego el cuidado de un hijo. No me parece la mejor educación para un niño el infundir miedos a perros, gatos, motos y lo que sea. Los niños tienen que ser valientes y autosuficientes en su medida y no miedosos y retraidos, mejor inculcarles respeto y responsabilidad y que ellos decidan después lo que les asusta y lo que no. En cuanto a los perros pequeñajos que no causan problema ni miedo ni susto, yo, personalmente, no acercaría a un hijo mío a uno de estos enanos consentidos que ladran por todo. El único perro que me ha mordido en mi vida no pesaba ni tres kilos.
Lo de los perros peligrosos que atacan a sus dueños o a niños, me parece espeluznante. Cuando una persona tiene un perro debe ser responsable y sobre todo consciente de que el animal es eso, un animal, y requiere un cuidado y una educación exquisita para que en ningún momento se vaya de las manos o se sienta superior. Si eres violento con un perro lo vuelves violento, si nervioso tendrás un perro ansioso. El perro necesita cariño, educación y muchos cuidados. Da mucho trabajo, por eso hay que ser muy consciente antes de comprar o adoptar uno. Si no hubiera tantos perros maltratados, atados con cadenas o acotados a las zonas familiares de la casa, no escuchariamos en las noticias casos terribles como los recientes.
Lo que no entiendo es porque tienen que pagar los demás perros por actos que han cometido sus congéneres. Si yo mañana veo en el telediario que un hombre ha matado a su mujer, que será muy probable, no voy a ir por la calle odiando a todo el que tenga cara o pinta de marido. No tienen la culpa los demás maridos, ni novios, ni hombres en general.
Y sí, mi perro es grande, pesa cuarenta kilos, jamás ha enseñado el diente, ladra cuando tiene que ladrar, va por la calle y pasa de la gente y de los perros pequeños, ya sabe que no son de su competencia. Nunca va suelto y procuro evitar pasear por zonas concurridas, y lo más importante, cague donde cague siempre lo limpio. ¿Porqué entonces me tengo que sentir discriminada y acusada de algo que no he hecho? ¿Porque tengo un perro? Pues pido perdón por tenerlo, otros matan y asesinan y yo tengo perro, que le vamos a hacer....

4 comentarios:

Guile dijo...

El problema no son los perros, son los dueños, hay dueños potencialmente peligrosos.

Micropene dijo...

Totalmente de acuerdo, amiga.

Un besote

Dr. Deferiensia dijo...

Cierto todo, pero tiene solución, una solución que inexplicablemente ningún dueño de perros quiere.

El bozal.

Poned un bozal al perro y listos, la gente también está en su derecho de desconfiar de la capacidad de una persona de tener a un perro.

Con un bozal por perro en la calle, todo arreglado.

Sra. Amparo dijo...

Te hablo sabiendo que en mi familia hay gente que tiene miedo a los animales y te traduzco que no es discrimacion, sólo es que hay gente que tiene miedo a los perros y más si son grandes, es solo eso. Otros quizas te miran con curiosidad.