martes 22 de marzo de 2011

Ser gilipollas o la teoria de como pedir un sandwich con el pan aparte

Todavía me encuentro en estado de shock desde el domingo a mediodia. Después de tantos años de idas y venidas por bares, restaurantes y comidas en grupo creía haberlo visto todo. He comido con vegetarianos que modifican un plato para no ingerir nada que provenga de cualquier animal, con diabéticos, hipertensos, celiacos y otras enfermedades que les obligan a solicitar un cambio especial en los menús. Con niños que piden tres o cuatro cosas y luego no se comen ninguna, con embarazadas que no pueden beber nada con gas, o con alcohol o demasiado azúcar. He compartido mesa con gente que come muy poco, o que comen tanto que hasta se terminan los platos de los demás. Pero lo del domingo me superó. El hecho ocurrió en un restaurante cafetería de la playa en Benidorm. La carta presentaba tal cantidad de platos diferentes que era dificil elegir que comer. En el momento de tomar la comanda la camarera, uno de los comensales se decanta por un sandwich Club (ensalada, queso, bacon y huevo) pero solicita si se lo pueden servir sin pan. Se hace el silencio. Todas las miradas se dirigen hacia el extraño comensal, que lleva un buen rato hojeando la carta con cara de asco. La camarera no reacciona. El comensal explica que los componentes del sandwich le gustan pero no se los imagina entre pan. Lo quiere todo en un plato. La camarera parece que va coordinando ideas y le ofrece la posibilidad de pedir una ensalada, las había con pollo, jamón, huevo....o un plato combinado con algo de ensalada. Todos seguimos mirando y agradeciendo la ayuda de la empleada en ese terrible trance, siempre en silencio, claro. El comensal agrava aún más su gesto de desdén y se niega a aceptar la ayuda. Quiere el sandwich sin pan. La camarera, ya con mala cara, dice que preguntará en cocina. Mientras regresa otro comensal intenta razonar explicando lo raro que va a quedar ese sandwich sin pan y que es lo mismo si pide un plato combinado. Nada que hacer. La camarera regresa con la solución: se servirá el sandwich sin pan, pero no es lo normal. En un último esfuerzo para superarse y creyendo así "facilitar" las cosas dice que le pueden poner el pan aparte. Y así fue como le sirvieron un plato con un puñado de lechuga, una loncha de queso y un huevo frito encima y otro plato con dos tostadas de pan bimbo. Que por supuesto engulló con la misma cara de asco que le acompañó toda la comida. De postre tomó fresas con nata, y todos respiramos tranquilos cuando pidió eso exactamente, y no con las fresas  o con la nata aparte. De algo estoy segura, el escupitajo del cocinero iba en el sandwich sin pan, y el de la camarera en el café.
Esta anécdota de la que ahora me rio, pero que ayer me hizo pasar un mal rato, me ha traído a la cabeza la broma que siempre hace mi querido Micropene a los postres: "camarero por favor, para mí una tarta al whisky, pero me la trae sin tarta y con dos hielos".

4 comentarios:

Guile dijo...

Yo la Pesi (así la llamamos en Madriz), la pido light y con dos terrones, que el azucar ya me lo echo yo a mi gusto.

RosaMaría dijo...

jajaja... Muy bueno, pero no veo nada de raro en ello. Creo que hasta lo comprendo. Pues si pedía todo eso solo directamene se lo negaban.Más me gustó lo de Micropene: me adhiero. Besos.

Wolf32X dijo...

Muy buena historieta,sobre todo la moraleja XDDD

Salu2!!

PD: Estoy en Blogger y no en Wp.com.. ahora te actualizo el link

aunenpie dijo...

Jajajaja, desde luego el mundo está lleno de personajes insólitos.

He llegado aquí a través del blog de Micropene...y al suyo.....bah, me ha llevado google porque ha considerado oportuno que tenía que leer 5 posts sobre un club de intercambio. Ni que decir que ha merecido invertir el tiempo en ello.
Por cierto, me alegra saber que aquí puedo firmar con OpenID, que Micropene o tienes blogger o que te zurzan.